Receta: verduras con paleta ibérica
Equipo Castanoble · 5 min de lectura
Publicado el 12 de agosto de 2015 · Actualizado el 9 de julio de 2026

Hoy os traemos una sencilla receta elaborada con paleta ibérica: un rico salteado de verduras con taquitos de paleta. Es un plato ideal para el verano, perfecto como primer plato y, además, muy saludable. Encendemos los fogones y a cocinar.
Es de esas recetas que preparamos en casa cuando hay poco tiempo y muchas ganas de comer bien: una sartén, verduras de temporada y unos buenos taquitos de paleta que lo cambian todo. Además, es una manera estupenda de aprovechar los recortes que van quedando cuando se lonchea una pieza en casa.
Ingredientes (4 personas)
- 1 cebolla
- 1 calabacín
- 1 zanahoria
- 1 puerro
- 1 pimiento verde
- Taquitos de queso y taquitos de paleta ibérica
- Ajo, sal y pimienta negra
- Aceite de oliva
Elaboración
Cortamos en daditos la zanahoria, la cebolla, el calabacín y el pimiento. El puerro lo cortamos en rodajas y los dientes de ajo, al gusto. Para cuadrar los tiempos de rehogado de las verduras, te recomendamos cortar primero la zanahoria, ya que es la que necesita más tiempo de cocinado. De todas formas, no te preocupes si la zanahoria queda algo más que al dente: esta receta también puede prepararse con la zanahoria cruda, lo que dará un punto crujiente al plato. Tú eliges.
Rehogamos las verduras durante unos minutos con un chorrito de aceite de oliva, salpimentamos al gusto y retiramos del fuego. Por último, añadimos los taquitos de queso y de paleta ibérica. Se sirve en caliente, y así, bien presentado, el plato queda de restaurante. ¡Buen provecho!
Por qué la paleta ibérica le va tan bien a este plato
La gracia de este salteado está en el contraste. Por un lado, las verduras al dente, con el dulzor de la cebolla y el puerro y el frescor del calabacín. Por otro, la paleta ibérica, que aporta profundidad, un punto salino y esa grasa que se funde ligeramente con el calor que conserva el plato. No hacen falta salsas ni caldos: la paleta hace a la vez de condimento y de proteína.
Por eso conviene ser prudente con la sal al rehogar. Entre la paleta y el queso, el plato ya viene sazonado de casa, y siempre es más fácil corregir al final que arreglar un salteado pasado de sal.
El truco de los taquitos: cómo cortarlos y cuándo añadirlos
Corta la paleta en tacos pequeños y regulares, de bocado, para que se repartan bien y cada cucharada lleve su parte. Si partes de una pieza deshuesada, el corte a cuchillo resulta muy cómodo; y si estás terminando una paleta entera, esta receta es la excusa perfecta para aprovechar las zonas cercanas al hueso, esas que no salen en lonchas lucidas pero están llenas de sabor.
Y una regla que no falla: la paleta se añade siempre fuera del fuego. Si se cocina, se reseca y pierde buena parte de sus matices. El calor residual de las verduras basta para atemperarla y que suelte todo su aroma.
Consejos para que el salteado quede en su punto
- Usa una sartén amplia: si las verduras van amontonadas, se cuecen en su propio jugo en lugar de saltearse. Mejor en dos tandas que apretadas en una sartén pequeña.
- Fuego alegre y pocas vueltas: deja que las verduras cojan algo de color antes de remover.
- Respeta el punto al dente: el calabacín y el pimiento agradecen quedarse con algo de cuerpo.
- Añade el ajo hacia el final del rehogado, para que perfume sin llegar a quemarse.
- Con tan pocos ingredientes, el aceite se nota: merece la pena usar un buen virgen extra.
Variantes y maneras de servirlo
Tal cual, servido caliente, es un primer plato estupendo. Pero admite juego: en pleno verano puedes dejarlo templar y presentarlo como ensalada tibia; sobre una tosta de pan rústico se convierte en una cena informal de las que apetecen; y si le pones un huevo a la plancha o escalfado por encima, pasa de primer plato a plato único sin despeinarse.
Con las verduras también hay margen: unas setas, unos espárragos trigueros o unas judías verdes, según la temporada, le sientan de maravilla. La única precaución es evitar las que sueltan mucha agua, o escurrirlas bien, para que el salteado no quede aguado.
Qué paleta elegir para esta receta
Para este plato funciona cualquier paleta ibérica de calidad. Si vas a cortar taquitos con frecuencia, las piezas deshuesadas son las más cómodas: se cortan a cuchillo sin pelear con el hueso y se guardan fácilmente. También puedes tirar de los recortes que van quedando al lonchear una pieza entera: en la cocina no se desaprovecha nada. En nuestra tienda encontrarás paletas de cebo y de bellota, enteras, deshuesadas y loncheadas.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar jamón en lugar de paleta ibérica?
Sí, sin problema: el tratamiento es idéntico, en taquitos y siempre fuera del fuego. Dicho esto, para cocinar solemos recomendar la paleta, porque su sabor es igual de interesante y suele resultar una opción más ajustada de precio. Es la aliada perfecta de la cocina del día a día.
¿Qué otras verduras admite este salteado?
Prácticamente todas las de temporada: berenjena, setas, espárragos, judías verdes, brócoli... La base de cebolla, puerro y pimiento aguanta bien cualquier compañía. Solo conviene tener en cuenta el tiempo de cocinado de cada una, empezando por las más duras, y vigilar que el conjunto no suelte demasiada agua.
¿Puedo dejarlo preparado con antelación?
Las verduras, sí: puedes rehogarlas con antelación y guardarlas tapadas. En el momento de servir, caliéntalas de nuevo en la sartén, apaga el fuego y añade entonces los taquitos de paleta y de queso. Así la paleta llega a la mesa en su punto, recién atemperada, como si acabaras de hacer el plato.
¿Qué queso le va mejor?
El que más te guste, aunque en casa lo preparamos con queso de oveja: un semicurado en taquitos aguanta el calor residual sin deshacerse del todo y aporta un contrapunto láctico que le va de maravilla a la paleta. Si prefieres un toque más suave, un queso tierno también cumple.
¿Te animas con esta receta? Una paleta ibérica deshuesada es la forma más cómoda de tener taquitos siempre a mano.
Ver paleta de cebo ibérica deshuesada