Receta de anillas de hojaldre con calabacín y jamón serrano
Equipo Castanoble · 6 min de lectura
Publicado el 8 de enero de 2018 · Actualizado el 9 de julio de 2026

Una clienta nos pidió que publicáramos recetas de jamón serrano al horno, y por eso empezamos el año en nuestro blog para los amantes del jamón con una rica receta de anillas de hojaldre con calabacín y jamón serrano, muy fácil de preparar. Si este fin de semana tienes invitados y no sabes qué preparar, con esta receta tienes la solución.
El jamón curado es uno de esos ingredientes que se llevan especialmente bien con el horno: con el calor suelta parte de su grasa, perfuma la masa y aporta un punto salado que casa de maravilla con la dulzura de la verdura pochada. En esta receta hace de base del relleno, junto al calabacín, la cebolla y el queso, y el resultado es un aperitivo vistoso que se prepara con muy poco trabajo.
Ingredientes
- 1 rollo de masa de hojaldre o brisa
- 2 calabacines
- 1 cebolla pequeña
- 50 gramos de jamón serrano
- 70 gramos de queso rallado
- Aceite de oliva virgen extra
- Perejil
- 1/2 diente de ajo picado
- Tomillo al gusto
- Sal
Como en toda receta con pocos ingredientes, la calidad de cada uno se nota en el resultado. Merece la pena usar un buen aceite de oliva virgen extra para pochar la verdura, un queso que funda bien y, sobre todo, un jamón curado con sabor, cortado en lonchas finas para que se reparta por toda la masa.
Una de las mejores recetas de jamón serrano al horno
Tras lavarlos, cortamos los dos calabacines en trocitos pequeños. Hacemos lo mismo con la cebolla y, mientras tanto, calentamos el aceite de oliva en una sartén.
Con el aceite bien caliente, salpimentamos los calabacines con las especias y el ajo, y removemos bien. Añadimos la cebolla y cocinamos durante unos 6 minutos aproximadamente. Retiramos la mezcla y dejamos que se enfríe.

Estiramos la masa, colocamos encima las lonchas de jamón serrano y añadimos la mezcla previamente cocinada. Agregamos el queso rallado al gusto y, antes de meterlo al horno, lo dejamos reposar en el frigorífico unos 15 minutos.
Precalentamos el horno a 180 °C.
Sacamos la masa del frigorífico y la enrollamos con mucho cuidado. La colocamos en la bandeja del horno sobre papel vegetal y la cortamos formando anillas de unos 2 cm.
Horneamos durante 25 minutos aproximadamente y ya tenemos listas nuestras anillas de calabacín y jamón. ¡Que aproveche!
Trucos para que las anillas queden perfectas
El calabacín es una verdura con mucha agua, y esa agua es la principal enemiga del hojaldre. Por eso conviene cocinar la mezcla hasta que pierda buena parte de la humedad y, sobre todo, dejarla enfriar por completo antes de ponerla sobre la masa: un relleno caliente reblandece el hojaldre y hace que las anillas se deshagan al cortarlas.
El paso por el frigorífico antes de hornear no es un capricho: con la masa bien fría, el rollo se corta limpio y las anillas conservan su forma dentro del horno. Si notas que la masa se ablanda mientras la manipulas, devuélvela a la nevera un rato y continúa después con calma.
A la hora de cortar, un cuchillo bien afilado marca la diferencia. Corta con un movimiento decidido, sin arrastrar la hoja, y procura que todas las anillas tengan un grosor parecido para que se hagan a la vez. Colócalas en la bandeja dejando espacio entre ellas, porque el hojaldre crece al hornearse.
Un último apunte: con el jamón apenas hace falta añadir sal, porque él ya aporta la suya. Prueba la mezcla de verduras antes de montar el rollo y rectifica solo si de verdad lo necesita.
Qué jamón elegir para cocinar al horno
Para cocinar no hace falta sacrificar las mejores lonchas de la pieza. En casa solemos reservar el centro del jamón para comerlo tal cual, recién cortado, y aprovechar para guisos y horneados las partes menos lucidas: los recortes, los taquitos cercanos al hueso o esas lonchas que no han salido perfectas. Ahí el jamón despliega todo su sabor y no se desperdicia nada.
Un jamón curado tradicional, como nuestro gran reserva de cruce con Duroc, es una elección estupenda para recetas como esta: tiene sabor de sobra y un precio más ajustado, de modo que las lonchas más nobles de un ibérico de bellota quedan para disfrutarlas en crudo, que es donde de verdad lucen. Si lo compras ya loncheado, además, te ahorras el corte y vas usando solo lo que necesitas.
Cómo servir las anillas de hojaldre
Estas anillas están en su mejor momento recién hechas, templadas, cuando el hojaldre todavía cruje y el queso sigue fundido. Como aperitivo funcionan solas, servidas en una fuente en el centro de la mesa para que cada uno vaya cogiendo; como entrante, quedan muy bien acompañadas de una ensalada verde sencilla que aligere el conjunto.
Si las preparas para una comida con invitados, puedes dejar el rollo montado en la nevera y cortarlo y hornearlo justo antes de sentaros a la mesa: la cocina se llena de olor a hojaldre y el aperitivo llega caliente sin que tengas que estar pendiente de nada más.
Variantes para no repetirse
La gracia de esta receta es que admite casi cualquier cosa que tengas en la nevera. Algunas ideas que nos funcionan bien:
- Cambia el calabacín por otra verdura pochada: pimiento, puerro o espinacas bien escurridas.
- Prueba con otros quesos: uno de oveja curado rallado aporta mucho más carácter que los quesos suaves de fundir.
- Sustituye el jamón por lomo embuchado picado fino: el resultado es igual de sabroso y algo más suave.
- Si usas masa brisa en lugar de hojaldre, obtendrás unas anillas más firmes y menos hojaldradas, igual de ricas.
- Un poco de pimienta recién molida u orégano en el relleno cambia el perfil sin complicar la receta.
Preguntas frecuentes
¿Puedo dejar las anillas preparadas con antelación?
Sí, y es lo más cómodo si tienes invitados. Deja el rollo montado y bien tapado en el frigorífico, y córtalo y hornéalo justo antes de servir. Si ya las has horneado y han sobrado, recupéralas en el horno en lugar del microondas: el hojaldre vuelve a quedar crujiente en vez de correoso.
¿Qué jamón es mejor para esta receta, serrano o ibérico?
Para el horno, un buen jamón curado tipo serrano o gran reserva es la opción más sensata: aguanta muy bien el calor, aporta muchísimo sabor y no obliga a gastar de más. El ibérico de bellota da lo mejor de sí en crudo, así que, si es lo que tienes en casa, resérvalo para el aperitivo y usa en la receta los recortes o las lonchas menos vistosas.
¿Por qué se me humedece o se baja el hojaldre?
Casi siempre es cosa del agua del relleno. Asegúrate de cocinar bien la verdura para que pierda humedad, deja que la mezcla se enfríe del todo antes de montar el rollo y no cargues la masa en exceso. También ayuda meter las anillas en el horno ya precalentado, como indica la receta, para que el hojaldre suba desde el primer momento.
¿Se pueden congelar?
El hojaldre ya horneado pierde bastante textura al congelarse. Si quieres adelantar trabajo, es mejor congelar el rollo montado sin hornear, bien envuelto, y pasarlo a la nevera la víspera para hornearlo el día señalado. Así las anillas salen del horno como recién hechas.
¿Te animas a prepararla? Nuestro jamón curado gran reserva loncheado es perfecto para esta receta: sabor de sobra, cero trabajo de corte y lo que sobre, para el picoteo.
Ver jamón gran reserva loncheado