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Castanoble — Maestros del jamón

Energía solar en el secadero: el mismo sol que cura nuestro jamón

Equipo Castanoble · 4 min de lectura

Publicado el 9 de julio de 2026

Energía solar en el secadero: el mismo sol que cura nuestro jamón

En Riego de la Vega curamos como antaño: dejamos que el clima leonés — su aire seco, sus inviernos largos, sus veranos francos — haga su trabajo en los secaderos naturales. Es un clima exigente y generoso a la vez: la estación meteorológica de León registra más de 2.600 horas de sol al año. En 2022 decidimos que ese sol trabajara dos veces para nosotros, e instalamos una planta fotovoltaica de 72 kW de potencia en nuestro secadero.

Vista aérea del secadero Castanoble en Riego de la Vega con la planta fotovoltaica en la cubierta

Por qué un secadero y una planta solar se llevan tan bien

No es casualidad. El mismo clima continental — seco, luminoso, de cielos limpios — que permite curar despacio y de forma natural es también un clima excelente para generar electricidad con el sol. La curación natural ya es, de por sí, una manera sobria de trabajar: aprovechar el aire y las estaciones en lugar de forzar frío y calor todo el año. El autoconsumo solar remata ese círculo: parte de la energía que necesita la casa sale de la misma cubierta bajo la que reposan las piezas.

Qué aporta la instalación

  • 72 kW de potencia instalada en el secadero de Riego de la Vega, en marcha desde 2022.
  • Una producción estimada en torno a 100-110 MWh al año, según la herramienta PVGIS de la Comisión Europea para nuestra zona.
  • El equivalente al consumo eléctrico anual de en torno a 30 hogares.
  • Más de 10 toneladas de CO₂ equivalente evitadas cada año, tomando los factores de emisión que publica Red Eléctrica.

Las cifras de producción y ahorro son estimaciones — dependen de cada año de sol y de cómo evolucione la red eléctrica — y preferimos quedarnos cortos antes que adornarlas. El dato del que no hay duda es la apuesta: la energía verde forma parte de cómo entendemos el oficio.

El clima que cura nuestras piezas es el mismo que hoy las alimenta de energía.

Curar despacio, consumir mejor

Esta instalación no cambia lo esencial — el jamón se sigue haciendo con sal, aire y tiempo —, pero sí cambia lo que hay detrás: cada mes de bodega, cada campaña de secadero, carga un poco menos sobre el entorno que nos da el clima. Es nuestra manera de cuidar lo que nos cuida.

¿Quieres ver cómo curamos con ese clima?

Así elaboramos nuestro jamón