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Castanoble — Maestros del jamón

Te han regalado un jamón: qué hacer con él, paso a paso

Equipo Castanoble · 6 min de lectura

Publicado el 6 de octubre de 2026

Recreación: una pareja entrega una caja de Castanoble a una dependienta en la tienda de Barcelona, ante la pared de jamones
Imagen recreada con inteligencia artificial sobre una fotografía real de nuestra tienda de Barcelona.

Cada enero nos llega la misma visita a la tienda: alguien con un jamón bajo el brazo, regalo de la empresa o de la familia, que nos dice «es la primera vez que tengo uno entero en casa». Es un regalo estupendo y no tiene ningún misterio, pero las primeras decisiones importan. Esta es la guía que le damos en el mostrador.

Lo primero: mira qué te han regalado

  • Pieza entera con hueso (jamón de 7 a 9 kg o paleta de 4 a 6 kg): aguanta bien sin abrir, así que no hay prisa. Es la que necesita jamonera y cuchillo.
  • Pieza deshuesada y envasada al vacío: se corta con un cuchillo normal o con máquina, sin técnica. Guárdala en la nevera mientras esté cerrada.
  • Sobres loncheados al vacío: nada que preparar. En un lugar fresco o en la nevera aguantan varios meses cerrados.

Dónde dejar la pieza entera hasta que la empieces

En un lugar fresco, seco y ventilado, colgada o sobre la jamonera, lejos de radiadores y del sol directo. Quítale el envoltorio de plástico si lo trae: la pieza tiene que respirar. Evita el plástico cerrado y, si puedes, también la nevera. La mejor decisión es empezarla cuando vayas a tener gente en casa o cuando sepas que vais a cortar casi a diario: un jamón que se corta seguido se conserva mejor que uno que se abre y se olvida.

Lo que necesitas para cortarlo

  • Una jamonera que sujete la pieza firme. Es lo único imprescindible: sin ella se corta mal y con riesgo.
  • Un cuchillo jamonero, largo, estrecho y flexible, para sacar las lonchas.
  • Un cuchillo corto y rígido para quitar la corteza y trabajar alrededor del hueso.
  • Un paño de algodón limpio o un cubre jamón para tapar la pieza entre corte y corte.

Dos reglas de seguridad que no se negocian: la mano que no corta va siempre por encima y por detrás del filo, nunca delante; y el cuchillo se mueve despacio, sin fuerza. Si hay que apretar, es que toca afilar.

Por dónde empezar

Depende de lo rápido que vayáis a comerlo. Si la pieza va a durar poco —una celebración, una casa con mucha gente—, colócala con la pezuña hacia arriba y empieza por la maza, la parte más ancha y jugosa. Si va a durar semanas, colócala con la pezuña hacia abajo y empieza por la babilla, la parte más estrecha, que es la que antes se seca. En los dos casos: retira solo la corteza y la grasa exterior de la zona que vayas a cortar ese día, no de toda la pieza, y saca lonchas finas y pequeñas, de las que caben en un bocado.

No tires la grasa blanca que quitas al principio: guarda un par de tiras limpias. Te van a hacer falta para conservar la pieza.

Cómo conservarlo una vez empezado

Al terminar de cortar, cubre la zona de corte con las tiras de su propia grasa y tapa la pieza con el paño de algodón. Así no se reseca ni se oxida. Déjala donde estaba: en un sitio fresco, seco y ventilado. Si un día la superficie del corte se ha secado un poco, basta con retirar esa primera loncha fina; debajo el jamón está perfecto.

De un jamón se aprovecha en torno a la mitad de su peso en lonchas; de una paleta, algo menos, cerca del 40 %. El resto es hueso, corteza y grasa de recorte, y tampoco se desperdicia: el hueso es la base del caldo de todo el invierno (se trocea con una sierra, o te lo cortan en la tienda; nunca con el cuchillo).

¿Y si no quieres cortarlo?

Pasa más de lo que parece, y tiene solución. En nuestro obrador de Sant Andreu, en Barcelona, deshuesamos y loncheamos tu pieza y te la entregamos en sobres envasados al vacío, listos para guardar y disfrutar durante meses. Te lo loncheamos al grosor que prefieras (fino, normal o más grueso) y, además de los sobres, te entregamos los huesos cortados y envasados al vacío para el caldo, y los taquitos de lo que ya no se puede lonchear. Da igual dónde se comprara el jamón: trabajamos también piezas de fuera, y es uno de los servicios que más nos piden después de Navidad.

Cuando abras un sobre, sácalo unos diez minutos antes de servir para que el jamón se atempere y recupere todo su aroma. Una vez abierto, guárdalo en la nevera y consúmelo en dos o tres días.

Jamoneras, cuchillos y cubre jamón

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